Pastoral de la Vocación

El proyecto de PV (VII). Integración

Categorías Sembrar Vocaciones
Este artículo está escrito por Jesús Castillo

Al concluir los pasos señalados en las anteriores entregas ha llegado el momento de recoger el fruto final de todo lo realizado.

El camino que se ha ido trazando es necesario que vaya haciéndose consistente mediante la materialización del proyecto mismo. Por eso en este último momento se sugiere editar en un sólo archivo lo que a continuación te sugerimos revisar y editar.

Primero, es importante hacer una revisión puntual de cada paso. A saber:

1. Integración

  • a. Introducción al Proyecto. Puede realizarlo una autoridad de la institución y presentará brevemente el trabajo realizado por el equipo.
  • b. Análisis de los destinatarios. Aquí se nota que el proyecto parte de una realidad que se quiere culturizar vocacionalmente. No partimos del ideal sino de la realidad que se quiere cambiar, mejorar, potenciar, etc.
  • c. Colecta de datos. Esta realidad se ve fundamentada por el eco que hace el equipo de cómo viven su vocación los destinatarios y qué falta para vivirla mejor.
  • d. Diagnóstico. Recordemos que con términos sencillos de la vida cotidiana se llega a una simple conclusión en la que se sustrae la realidad.
  • e. Principios de acción. Se plantean las estrategias para implementar el proyecto. Pueden ser cronológicas o actitudinales. Dependiendo del objetivo que se desea alcanzar.
  • f. Objetivos distribuidos por niveles y plazos. Se trata de las tablas ya clasificadas. Para poder mirar, en la medida de los posible, en un sólo golpe de vista hacia dónde se dirigen las acciones. Y mirar así, que el trabajo de pastoral vocacional no es reducido sino es amplio en la comunidad.
  • g. Programas. Son las especificaciones de cada una de las actividades sobre cómo, quien y que se necesita para realizar las actividades proyectadas.

Cada uno de estos una vez revisados debe ser llevado y presentado a la autoridad de la institución o primer responsable de toda la pastoral, de modo que se cuente con su respaldo y apoyo.

La integración del proyecto es un momento especial donde se ve materializado el proyecto anhelado. Pero sobre todo, hay claridad de lo que se quiere lograr y cómo se pretende lograrlo.

2. Presentación

Toma en cuenta que una vez que se tiene redactado, revisado, aprobado y editado (integrado) el proyecto es tiempo de presentarlo a la comunidad.

Es necesario prepararlo de modo sintético o resumido, de modo que a grandes rasgos se presenta verbalmente el trabajo que se realizará.

También es importante orar el proyecto mismo, e implicar a la comunidad en la oración y ejecución de este proyecto.

3. Revisión

La evaluación periódica ayudará a mirar qué cosas van realizándose, cuáles se ven estancadas y por qué razón, a veces será necesario cambiar la estrategia, etc.

Se sugiere una evaluación parcial cada seis meses y una general cada año. De este modo, el equipo estará actualizado en el trabajo pastoral que se quiere realizar, además que se puede compartir alegrías y angustias sobre el proyecto mismo.

4. Celebración

Es interesante darle una altura espiritual y tesitura festiva al trabajo realizado. De este modo el proyecto se empieza a mirar como una vocación común que es dada por Dios y respuesta de cada miembro de la comunidad. Por eso en la pedagogía que te sugerimos es importante tener este momento.

Esperamos que las propuestas te sean de ayuda y si tienes o requieres alguna ampliación no dudes contactar en esta misma página.

¡Buen camino!

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