Pastoral de la Vocación

Catequesis vocacional para adolescentes

Categorías Sembrar Vocaciones
Este artículo está escrito por Jesús Castillo

Objetivo: Los adolescentes reciben el primer paso del Kerigma vocacional comprendiendo la propia vida como un proyecto de Dios que afecta a toda la humanidad.

Materiales:

– Hojas de papel para todos los participantes (2 hojas por participante)

– Lápices para cada participante

– Reproductor de música-

– Letra y canción “Nada de esto fue un error” (Coti, Paulina Rubio y Julieta Venegas)

1. Dinámica de inicio «Una historia digna de ser contada».

Como animador has de dar una orientación para el trabajo personal introduciendo aspectos del contenido de algunos libros de la Sagrada Escritura para que se comprenda mejor y se trabaje a mayor profundidad.

MOTIVACIÓN: LA MÁQUINA DEL TIEMPO

Materiales:

  • Tarjetas u hojas cortadas para todos los jóvenes, unos 5 por cada uno.
  • Lápices para todos los participantes
  • 5 hojas tamaño carta con años escritos en letra grande y clara, serán las “hojas del tiempo”
  • Silbato o campana
  • Papel bond grande

Observaciones:

Teniendo en cuenta la edad de los adolescentes (12-17 años) se incluirán algunos años posteriores a su nacimiento.

Es importante que esta dinámica sea ágil.

Procedimiento:

El animador reparte a cada uno de los participantes las tarjetas y los invita a hacer un ejercicio de imaginación: “Vamos a utilizar una máquina del tiempo. La máquina es rápida y nos trae a la memoria una palabra…una palabra que resume lo que allí pasó. Hay que anotarla rápido… ¡cuidado! Porque la máquina es automática y podemos perdernos en el tiempo…”

El animador muestra al azar una HOJA del TIEMPO y la deja algunos segundos expuesta (puede pegarla en un lugar visible para todos). Luego, toca una campanilla o un silbato y muestra otra. Realiza este ejercicio hasta mostrarlas todas. Son 5 años distintos en total.

El animador concluye: ¿cómo les resultó el trabajo? ¿qué sintieron? Permite que los participantes comenten sus impresiones.

Al final de los comentarios, puede decir: “Por la dinámica pudimos darnos cuenta: que las cosas importantes de nuestra historia no pueden ser contadas de cualquier manera; que no es tan fácil recordar en tan poco tiempo, y que los hechos no ocurrieron por una sucesión casual sino que están entrelazados… LO QUE NOS PASÓ TIENE SENTIDO Y MÁS AÚN… UN SENTIDO EN OTRA HISTORIA…”

Dicho esto pasa a la catequesis siguiente:

2. Catequesis «Dios escribe historia contigo»

Tu vida ha sido creada. Cuando en el texto bíblico se aborda el tema de la vocación, se le relaciona con el poder creador de Dios. Se quiere expresar con esto que la llamada hunde sus raíces en el origen de la propia existencia: desde el seno materno (Jer 1,5; Lc 1,15); desde el propio nacimiento (Ex 2,5-6; 1Sam 1,27-28). Esto no se dice del sentido de que uno nazca con la vida predeterminada para un fin. Porque precisamente se subraya la libertad que el hombre conserva para responder en cada uno de los momentos de la su vida al llamado de Dios. Más bien se quiere decir que a partir de la experiencia del llamado de Dios toda la vida es leída desde una clave nueva. Se trata de la noticia de la paternidad/maternidad de Dios como un referente existencial en la vida del hombre. No sólo de la vida del hombre ha sido objeto de la mirada creadora de Dios, también todo el universo material, mineral, vegetal, animal. Basta poner atención al orden y al equilibrio de la creación para descubrir en ella un valor inapreciable que nos remite a su origen en Dios.

                Esta visión creyente de la vida choca frontalmente con la visión reduccionista del hombre, de cierto carácter cientificista, que circula en el ambiente social. Se presenta la naturaleza y en concreto de la vida humana como producto de la casualidad, de elementos que aleatoriamente y casi por equivocación se ha reunido. Como si la realidad y la belleza del mundo y la existencia humana se pudieran definir sin más como un conjunto de componentes químicos más agua. Es un modo de ver que tiene resonancias psicológicas importantes. Se comprende la propia existencia como no deseada, como no amada, como a la deriva. Para quien se desarrolla en esa tesitura, antes que una conclusión racional, con pretensiones de ciencia, es un modo de sentir la creación como absurda, que afecta gravemente y de un modo concreto a los jóvenes, porque lleva a la desesperación y al sin sentido. Es la diferencia entre percibir la vida como caos o percibirla como misterio. El primer dato vocacional, el más fundamental y que es urgente comunicar, es el que sitúa la existencia del hombre como un ser nacido en relación, como producto del amor.

                Es interesante observar cómo se desarrolló la fe en la creación en el antiguo Israel. El postulado de Dios que ha creado todas las cosas de la nada con su poder es el resultado final de un largo proceso de elaboración teológica. La fe inicial consistió en la certeza de que Dios escucha el clamor de los oprimidos y los defiende. Se le llamaba “el defensor” o “el vengador” entendiendo que él actúa a favor del inocente que es asesinado. En un segundo momento es la idea de un Dios que ama siempre, es el que ha mirado a su pueblo con amor eterno y ha recorrido un camino a su lado, en las buenas y en las malas, y así llegamos a la noción de un Dios que ama irrevocablemente. Sólo hasta un tercer momento se llega a comprender a Dios como poderoso para crear de la nada. De modo que se lo que se le postula no es la idea mágica de un Dios poderoso, sino la presencia personal y cercana del Dios que ama. Esto quiere decir que creemos antes en un dios todopoderoso que en un Dios todo-amoroso. Hay, pues, una mirada de predilección que está en el origen de la existencia, de la tuya en particular, de la cual ha sido mediación la mirada de tus padres.

                Esta es la primera buena noticia que queremos comunicar: tu vida tiene su origen en Dios, es producto del amor, tiene un fundamento profundo, armónico y amable. Aceptar esta noticia reafirma la resolución del primer estadio evolutivo de la personalidad, es decir, es decir con la confianza básica, el sentido de pertenencia, la integración natural con el orden cósmico y social, la figura paterna y materna. Es allí donde se funda también la confianza básica en Dios como padre-madre.

3. Dinámica de Celebración «Nada fue un error»

Escuchar la canción “Nada fue un error” (Coti), dejar un momento de silencio para releer la canción. Después volver a escuchar la canción y retomar la idea “nada de esto fue un error”.

https://www.youtube.com/watch?v=udBLU0Y_G2s

Ahora platicar en pequeños equipos de modo espontáneo qué cosa ha ocurrido en la vida que parecía que era un error o fracaso pero que en realidad salieron con más fortaleza y optimismo de vida. Se puede cantar en grupo. A continuación presentamos la letra de la canción. La letra se puede proyectar para todos en con un proyector y cantar todos. Te presentamos la versión karaoke.

Al final, se pide a los jóvenes escriban en el papel bond su nombre con su mano dibujada, sin importar que se entrelacen los dibujos y manos, eso ayudará a recordar que la historia que Dios escribe con cada uno afecta a todos.

Se le entrega un pequeño pedazo de papel donde se les invita a escribir como encabezado: «Nada fue un error» y debajo alguna oración a Dios donde reconocen su presencia misteriosa.

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